Dermatitis atópica en bebés

Es muy frecuente en los niños ya que afecta aproximadamente a un 20%-30% de ellos. En este articulo te cuento sobre ella.

En la dermatitis atópica el sistema inmunológico  está alterado y junto con la función barrera alterada de la piel , provoca la aparición de picor intenso, inflamación, deshidratación, sequedad, eczemas..

La época lactante y hasta los 2 años es el momento en el que se manifiesta la dermatitis con más frecuencia.

Aparece la piel seca y descamada, con más gravedad en mejillas, zona peri oral ,cuello y orejitas ( como si las tuvieran cortadas). A esta edad los bebés no pueden quejarse del picor, pero vemos su sufrimiento a través de trastornos del sueño, irritabilidad, llanto y retraso en el crecimiento.

Hay que prestarles mucha atención ya que su forma de quejarse es llorando, no lloran por nada, ¡ cuando un bebe llora nos está diciendo algo!

 Luego en la infancia, lesiones como placas descamativas y secas las encontramos en la cara anterior de los codos o en la cara posterior de las rodillas. Es habitual que los padres me cuenten que sus hijos están siempre inquietos, que no se concentran bien o son hiperactivos. Claro! no es para menos!

A partir de la adolescencia este tipo de problemas mejoran, aunque no siempre. Y, a pesar de que no es habitual, la dermatitis también puede aparecer en la edad adulta.

En estos casos suele ser en forma de eczema de manos, párpados o labios; o en forma de enrojecimiento con descamación y picor generalizado por todo el cuerpo.

¿Qué diferencias hay entre la piel del bebé y la de un adulto?

La piel de los bebés es parecida a la de los adultos, tiene la misma función y una estructura muy similar, pero no igual, hay pequeñas diferencias :

  • La piel de los bebes es aproximadamente un 30% más fina y por ello es también más sensible y delicada, con más tendencia a las irritaciones.
  • Su pH es algo más básico que la de los adultos, lo que hace que esté menos protegida.
  • En el momento del nacimiento, debido a la actividad hormonal de la madre, se produce mayor cantidad de sebo. Esta sobreproducción se corrige pronto pasando a los dos meses a la circunstancia contraria, con una piel pobre en ácidos grasos.
  • Los melanocitos de la piel del bebé producen pequeñas cantidades de melanina que no es suficiente para protegerlos de la acción de los rayos solares. Por eso, los bebés no deben exponerse al sol los primeros meses de vida.
  • La piel de los bebés, al no estar completamente madura, deja que penetre o se escape una mayor cantidad de agua, lo que influye en la absorción de productos que aplicamos sobre su piel, en la mayor tendencia a la deshidratación, etc.
  • Los bebés son más sensibles a los pequeños cambios de temperatura porque su piel aún no tiene adecuadamente desarrollada la capacidad de regular la temperatura.
  • Los microorganismos beneficiosos que se asientan sobre la piel de los bebés tampoco son los mismos que los que tenemos los adultos.

Cuando el bebé se va haciendo mayor, estas diferencias se van eliminando poco a poco hasta que su piel se iguala a la del adulto

¿Por qué es importante cuidar la dermatitis atópica en los bebés?

Más de la mitad de los casos de dermatitis atópica desaparecen antes de llegar a la adolescencia, sólo se mantiene en adultos entre un 3 y un 5% de la población, aunque esto esta creciendo de forma exagerada  en los últimos años, por unos hábitos de vida poco saludables

Unos cuidados adecuados de la piel de los bebés con atopia disminuyen sus molestias, evitan en parte el rascado y la posibilidad de sobreinfección de las lesiones, mejoran su bienestar y con él el de sus padres.

Las correctas rutinas de cuidado diario, tanto a nivel de higiene como de reparación y multiprotección, tienen como fin lograr espaciar el tiempo que transcurre entre dos brotes, haciendo que sea cada vez más largo y por lo tanto tu bebé se encuentre bien el mayor tiempo posible.

Una adecuada hidratación natural que aporten lípidos similares a los de la piel sana, pueden mejorar el equilibrio de la barrera cutánea.

Consejos para cuidar la piel atópica en bebés

El baño debe realizarse con agua tibia, durante un periodo corto de tiempo y con un jabón y un champú suaves, sin detergentes agresivos y que tenga un pH ligeramente ácido, pues así ayudamos al mantenimiento de los microorganismos beneficiosos.

Aunque en muchas ocasiones no se le da la importancia que realmente tiene, el uso de un producto de limpieza adecuado es imprescindible para el cuidado de la piel atópica

Tras la higiene hay que secar al bebé con mucho cuidado, sin frotar su delicada piel y aplicar después un producto que aporte hidratación y emoliencia: que impida que se pierda agua y que aporte agua y lípidos adecuados.

Es muy importante evitar el rascado que además de irritar más la piel puede producir sobreinfecciones, por eso, debemos mantener sus uñitas cortas.

Resulta también muy importante proteger a los bebés de la radiación solar, de las horas centrales del día para evitar dañar su piel.

La ropa de algodón es la más adecuada porque tiene menor riesgo de provocar irritaciones y permite la transpiración. A la hora de lavarla debes usar jabones hipoalergénicos  naturales y aclarar bien para eliminar cualquier resto de jabón o suavizante.

Es importante mantener al bebé en una temperatura intermedia, sin que pase frío pero sin que llegue a sudar. El sudor puede causar irritación y las calefacciones resecan mucho el ambiente, causando más sequedad también en su piel.

¡Y no olvides darle todo el cariño del mundo!

La temida “marcha atópica”

La atopia es una afectación sistémica que presenta una alteración de la función barrera, tanto en piel como en mucosas, pero también un desequilibrio inflamatorio sistémico que puede afectar a otros órganos, como el pulmón y el intestino. Esto está muy relacionado en medicina china , el eje Pulmón- intestino- piel

El término marcha atópica refleja la progresión de las patologías que van a ir presentando los pacientes atópicos si no intervenimos de forma rápida.

  • Lo primero que aparece es una alteración de la función barrera, con una respuesta inmunitaria alterada.
  • Si no se corrige de forma temprana, lo siguiente que aparece son las alergias e intolerancias alimentarias, ya que se permite que haya penetración de alérgenos alimentarios a través de la zona cutánea peri oral, afectada en los lactantes con tanta frecuencia (al contrario que la exposición oral, que podría crear tolerancia).
  • Y con el paso del tiempo, a medida que nuestros aparatos y sistemas se exponen y los alérgenos penetran, se desarrolla, finalmente, rino conjuntivitis o asmas alérgicas.

Así que, la aparición precoz de la piel seca y la dermatitis es un factor de riesgo para desarrollar diversas patologías durante la infancia.

Los principales desencadenantes de la marcha atópica

  • Desencadenantes irritantes
    Muchas veces, el simple secado de la piel ya produce picor. La ropa de lana, la ropa sintética, el uso excesivo de detergentes o agentes químicos mal aclarados, las temperaturas extremas, la baja humedad o incluso el propio rascado.
  • Desencadenantes emocionales
    El estrés emocional de pasar unos exámenes o un problema de pareja es suficiente para producir un brote; las alteraciones del sueño, tener una enfermedad concomitante o un ingreso hospitalario.
  • Desencadenantes ambientales
    La presencia de ácaros o si el paciente tiene sobrecrecimiento de microorganismos saprofitos en su piel como, por ejemplo, Staphylococcus Aureus, Streptococcus, o Candida, que normalmente están presentes, pero en mucha menor cantidad.
  • Desencadenantes alimentarios
    La proteína de la leche de vaca y la del huevo si el paciente los come siendo intolerante o alérgico, el gluten, los azucares…
  • Desencadenantes alérgenos de contacto o inhalados
    Como el epitelio de animales, alergia de contacto al látex o al níquel de la bisutería o las hebillas de cinturones o zapatos.

La dermatitis atópica es una enfermedad multifactorial

La dermatitis atópica se desarrolla en personas de constitución atópica y es una enfermedad multifactorial.

Existen diferentes factores

  • Factores endógenos o genéticos
    Sobre todo los vinculados a la función de barrera epidérmica. La atopia y la dermatitis atópica se caracterizan por la alteración de múltiples genes pero, a pesar de la predisposición genética, hay una expresión variable incluso dentro de la misma familia. La abuela de un paciente puede tener asma, rino conjuntivitis alérgica y piel seca, y el paciente tener solo un eczema de manos (las 3 enfermedades atópicas están vinculadas a los mismos genes).
  • Factores exógenos (la exposición ambiental)
     Se trata del medio en el que vivimos (ambiente rural o urbano, clima cálido, frío o húmedo, la contaminación…), la vida que llevamos (dieta, actividad física, trabajo u ocupaciones) y nuestro ambiente interno (nuestro metabolismo o nuestra biología particular).

Para saber más sobre tratamiento….

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